miércoles, 9 de octubre de 2013

Hotel Zen balagares -- Avilés

Este fin de semana he estado en el hotel Zen Balagares de Avilés celebrando mi 4° aniversario de boda por medio de una wonderbox que incluía alojamiento, cena romántica, spa y desayuno.

La llegada al hotel es por una carreterilla bien asfatada entre campos de golf, llegas a un gran edificio bonito y de cristales en lo alto de una colina en medio de una urbanización de adosados.

Hacemos el check in con una muy buena atención en recepción y sin esperas. Nos dan una habitación en la primera planta que cuando llegamos vemos que tiene una gran terraza.


Donde, todo hay que decir, algún "cerdo" (porque no tiene otro nombre) se dedicó durante la noche a tirar colillas por la ventana desde una zona donde supuestamente no estaba permitido fumar, ya que ese lado eran las habitaciones de no fumadores, y teníamos los bañadores tendidos y no nos los quemaron de milagro...

Y la habitación es amplia y bonita aunque le falta un toque de diseño o tal vez unos muebles un poco más aparentes para lo que es un hotel de 4 estrellas superior.





Es por ejemplo esta mesa bastante feúcha y pizca cutrecilla con una tele 4:3 que encima se ve mal algo que fastidia en parte la habitación.



Ganaría mucho si la quitaran así como el cuadro de al lado, y colgasen en la pared la tv, aunque sea tan pequeña, arreglando un poco la señal...

Desde la habitación tienes un ventanucu que da al baño con una bañera debajo, lo más bonito de la habitación...


Era nuestro aniversario de boda y tuve regalito....


En cuanto a la limpieza de la habitación la verdad que había varias cosas que con poco esfuerzo para algo que se supone que limpian a diario podría no estar... como por ejemplo la puerta del baño por dentro estaba como salpicada (no quiero saber de que...) bastante salipicada de la mitad hacia abajo o la terraza con bastantes telas de araña por varios sitios (y ya ni hablemos de la terraza de al lado que su pared contra el edificio parecía una telaraña entera...). Son desagradables detalles que en otros hoteles de la misma categoría que hemos visitado como el maría manuela (con estar en zona más rural) o el Hotel Bal (increíble hotel) no te encuentras, y que en un 4 estrellas superior esperas no encontrar...

Por lo demás las zonas comunes del hotel son preciosas, con decoración estilo asiático, muebles rojos tallados junto a sillas de épocas pasadas, lámparas imposibles... realmente muy bonito así como el bar con sus sofás y el restaurante, donde teníamos incluida una cena romántica que nos gustó mucho.
Incluía una crema de marisco con un trozo de bogavante puesto en medio muy bien presentado, luego un plato de pescado (en este caso lubina o pulpo a la brasa) y después uno de carne (secreto ibérico o costilla) todo presentado muy bonito y  muy rico (la carne estaba bastante pasada a pesar de pedirla poco echa, pero aun así estaba muy bueno). Para finalizar un postre 3 chocolates con helado de frambuesa y agua y vino a elegir, tomamos moscato ya que no somos muy de vinos...

El domingo teníamos incluido el desayuno buffet, que era en otro salón MUY bonito con porcelana china colgada por las paredes y jarrones con pinta de que si tiras uno no lo pagas con un riñón, realmente muy completo, nos gustó mucho, había mucha variedad de cosas para tomar y cantidad bastante.

También teníamos incluido SPA, y es donde llega lo peor del hotel sin ninguna duda. Nos encantan los SPAs y la verdad que conocemos un montón, incluso fuera de España, pero este ha sido sin NINGUNA DUDA el peor SPA que hemos visitado nunca. Pocos chorros, algunos no funcionaban y SUPERMASIFICADO, y cuando digo supermasificado me refiero a que en un SPA de un tamaño que en otros sitios el aforo máximo sería de unas 8 personas más o menos aquí había unas 40, sin exagerar... la gente se sentaba delante de un chorro y ya no se movía durante 2 horas, ¿por qué? porque como te movieses ya no volvías a tener donde ponerte... Sin duda el SPA no se lo recomiendo a nadie, además nadie te explica como se utilizan las cosas o donde están como hacen en otros SPAs y por lo tanto no hay control dentro de ningún tipo, gente pegando gritos como si fuera una piscina de verano con toboganes y haciendo el tonto y nadie controlándolo... Realmente esto hace que no me apetezca volver a visitar este hotel.  Además íbamos con la intención de darnos unos masajes y no pudimos hacerlo por el elevado precio de los mismos, ya que el de 50 minutos no bajaba de los 50 o 60 € por persona...

Era nuestro aniversario de boda, además laboralmente con nuestro negocio estamos muy estresados y esperábamos desconectar durante un fin de semana, que tenemos pocos para poder hacerlo, pero algunos detalles sobrantes y especialmente el tema del SPA no nos lo permitió del todo...

En conclusión hotel con edificio y zonas comunes muy muy bonitas, restaurante impecable y habitación amplia, pero con limpieza escasa en algunas zonas, SPA sobremasificado y sin control alguno y zona de masajes prohibitiba.

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